El hermano Edar Armas continúa la serie El Evangelio lo cambia todo. Si la salvación es del Señor, dice, es lógico que ese cambio llegue a todo lo que somos.
Desde 2 Corintios 5, y retomando lo que Pablo ya había dicho en el capítulo 2, el mensaje explica qué es el ministerio de la reconciliación: una responsabilidad que tienen todos los creyentes. Somos servidores, embajadores y ministros de Dios, y nuestra vida debe reflejar a Cristo.
Termina con una invitación doble: hablar de Cristo con la familia, los amigos y quienes nos rodean, y abrirle el corazón si todavía no lo has hecho.