El hermano Enmanuel Cruz expone la segunda parte de Efesios 3, desde el versículo 14, dividiendo la oración de Pablo en tres partes: el motivo y la actitud, las peticiones, y el propósito supremo.
El mensaje se detiene en lo que significa estar arraigados y cimentados en amor, y en la diferencia entre un conocimiento real y profundo de Cristo y uno exhaustivo: siempre hay más.
Una idea atraviesa todo el mensaje: en vez de pedirle a Dios que nos saque rápido del problema, pedirle que no nos falte fortaleza espiritual mientras estamos dentro.