El pastor Marcos Ángeles continúa la serie en Hebreos, esta vez en el capítulo 8, leyendo los primeros seis versículos.
La carta fue escrita a una comunidad que conocía bien el templo, los sacrificios y el sacerdocio. El mensaje explica por qué el escritor insiste en que Cristo ministra en el santuario verdadero y no en una copia, y por qué el pacto del que es mediador se basa en mejores promesas.
La aplicación llega al final: este sumo sacerdote lo es para todo el pueblo de Dios, sin importar la situación o la circunstancia de cada quien.