En este mensaje, el hermano Luis Beltrán expone el Salmo 13, donde David repite cuatro veces la misma pregunta: ¿hasta cuándo? Es la oración de alguien que lleva años esperando y no ve respuesta.
El mensaje recorre cómo el salmo pasa de la súplica desesperada a la confianza, y se detiene en algo que incomoda: preguntarle a Dios no es falta de fe. David lo hace sin filtro, y sin dejar de reconocer quién es Dios. Entre la promesa y su cumplimiento pasaron años de huida, y nosotros nos desesperamos en una semana.
El cierre apunta a la cruz: Cristo sí fue verdaderamente abandonado, para que nosotros nunca lo seamos.